Qué tamaños de caja usar para cada cosa, cuántas necesitas según tu casa, cuándo compensan las cajas gratis y dónde comprarlas. Todo lo que hay que saber de las cajas antes de empezar a llenar la primera.

Interior de un trastero Keepy de 2 m² con estantería y cajas de mudanza

Casi todo el mundo se queda corto de cajas. Se compran veinte «que seguro que llegan», se llenan en una tarde, y la última semana antes de la mudanza acaba con bolsas de basura llenas de ropa y una caja de zapatos por cada cajón de la cocina. Y cuando por fin sobran, sobran justo las grandes, que no sirven para lo que queda.

Calcular bien las cajas para la mudanza es de las primeras decisiones de una mudanza, y de las que más tiempo ahorran después. En esta guía te contamos qué tamaños existen y para qué sirve cada uno, cuántas cajas necesitas según tu casa, cuándo compensan las cajas gratis y dónde conseguirlas. Si todavía no tienes el plan general, empieza por cómo planificar una mudanza sin estrés.

Qué tamaños de caja existen y para qué sirve cada uno

La regla de oro es sencilla: cuanto más pesa lo que guardas, más pequeña es la caja. Una caja grande llena de libros no la levanta nadie, y si la levantan, se abre por el fondo. Las medidas cambian un poco según el fabricante, pero casi todas las cajas de mudanza caben en estas familias:

  • Pequeña (unos 40 × 30 × 30 cm). Para lo que pesa: libros, vajilla, botellas, herramientas, documentos. Es la caja que más se usa en cualquier mudanza.
  • Mediana (unos 50 × 40 × 40 cm). La todoterreno: menaje de cocina, juguetes, objetos de decoración, zapatos, electrónica pequeña.
  • Grande (unos 60 × 40 × 40 cm o más). Solo para lo voluminoso y ligero: ropa doblada, ropa de cama, cojines, peluches.
  • Caja armario o perchero. Lleva una barra dentro para que los abrigos y los trajes viajen colgados y sin arrugas.
  • Cajas especiales. Con separadores para copas y vasos, planas para cuadros y espejos, o a medida para la televisión.

Consejo Keepy: ninguna caja debería pasar de unos 20 kg, y las de frágiles, de 15-18 kg. Si al levantarla tienes que hacer fuerza con la espalda en lugar de con las piernas, sobra peso: reparte el contenido en dos cajas pequeñas.

Simple o doble onda

Mira el canto del cartón. Si ves una sola capa ondulada entre las dos caras lisas, es de simple onda: vale para ropa y cosas ligeras. Si ves dos, es de doble onda: aguanta más peso, se deforma menos al apilarla y es la que conviene para libros, cocina y todo lo que vaya a pasar una temporada guardado.

Cuántas cajas necesitas para tu mudanza

Depende de cuántas cosas tengas, no de los metros de la casa: un piso pequeño de alguien que colecciona libros puede necesitar más cajas que uno grande casi vacío. Aun así, como referencia orientativa para una casa normal:

  • Estudio o piso de un dormitorio: entre 15 y 25 cajas.
  • Piso de dos dormitorios: entre 30 y 45 cajas.
  • Piso de tres dormitorios: entre 45 y 65 cajas.
  • Casa de cuatro dormitorios o más: a partir de 65, y fácilmente 90 si hay trastero o garaje.

Cómo afinar el cálculo

Recorre la casa y cuenta por estancias. Como punto de partida, calcula unas 8-10 cajas por dormitorio, 10-15 para la cocina, que es la habitación que más cajas pide, 8-12 para el salón y 3-4 para el baño. Suma aparte lo que tengas en altillos, trastero o garaje, que es donde siempre aparece más de lo que uno recordaba.

Para el reparto de tamaños funciona bien esta proporción: 40 % pequeñas, 40 % medianas y 20 % grandes. Y añade un 10-15 % de margen: siempre hay una estantería que no contabas o un cajón que da para dos cajas.

El error que más vemos: comprar muchas cajas grandes porque «caben más cosas». Se llenan de libros o de cacharros de cocina, pesan 30 kg y se rompen en el primer tramo de escalera. Si dudas entre dos tamaños, elige el pequeño.

Cajas nuevas, usadas o gratis: cuándo compensa cada una

Las cajas gratis existen, y para parte de la mudanza sirven perfectamente. La clave está en saber para qué usar cada tipo.

Cajas gratis para mudanzas

Supermercados, fruterías, farmacias, librerías y tiendas de electrodomésticos tiran cajas cada día; basta con preguntar a qué hora descargan. También es habitual que alguien que acaba de mudarse las regale en grupos de vecinos o en webs de segunda mano. El problema es que son de muchos tamaños distintos, a menudo de simple onda y ya han viajado llenas, así que el cartón está cansado.

  • Úsalas para: ropa, textiles, juguetes, cojines y todo lo ligero que no se rompe.
  • No las uses para: vajilla, cristalería, libros o electrónica. Ahí el ahorro no compensa el riesgo.
  • Descarta siempre las que tengan humedad, manchas de comida u olor: atraen insectos y transmiten el olor a lo que metas dentro.

Cajas nuevas de doble onda

Para lo pesado y lo frágil, y para todo lo que no vaya a desembalarse enseguida, las cajas nuevas de doble onda son la opción segura. Tener todas del mismo tamaño tiene además una ventaja que se nota al final: se apilan en columnas estables en la furgoneta y, si parte de la mudanza va a esperar en un trastero, encajan en las estanterías sin huecos.

Una caja barata que se abre por el fondo sale carísima. En una mudanza, lo que se ahorra en cartón se paga en platos.

Dónde comprar cajas para mudanza

Hoy las cajas de cartón para mudanzas se encuentran casi en cualquier sitio, pero no en todos sale igual de práctico:

  • Grandes superficies de bricolaje y de muebles. Buen surtido de tamaños y packs para mudanza. Suelen ser la opción más barata por unidad si compras muchas.
  • Tiendas online de embalaje. Cómodas si lo tienes planificado con tiempo y necesitas cantidad o cajas especiales. Cuenta con el plazo de entrega y, a veces, con un pedido mínimo.
  • Empresas de mudanzas. Muchas venden o incluyen el material si contratas con ellas. Pregunta si las cajas entran en el presupuesto o se cobran aparte.
  • Centros de trasteros. Muchos venden cajas, precinto y protección en recepción. Es la opción rápida cuando te faltan diez cajas un jueves por la tarde o cuando vas a guardar parte de la mudanza.

En todos los centros Keepy tienes cajas, precinto y material de protección a la venta en recepción, en horario de oficina y seas cliente o no. Puedes consultar el horario de cada centro antes de pasarte.

Trastero Keepy de 1,3 m² con cajas de mudanza apiladas, maletas y enseres
En un trastero de 1,3 m² caben las cajas, las maletas y los enseres sueltos de una mudanza pequeña.

¿Parte de tus cajas no cabe en la casa nueva?

Guárdalas en un trastero Keepy mientras terminas de colocarlo todo. Trasteros de 1 a 12 m², desde 1 mes, con acceso los 365 días de 7:00 a 22:00 y el seguro incluido.

Calcular mi trasteroVer centros

El resto del material de embalaje que vas a necesitar

Las cajas son solo la mitad del material. Sin lo demás, las cajas se abren, las cosas se golpean dentro y el día de la mudanza nadie sabe qué va dónde. Esta es la lista mínima:

  • Cinta de embalar de calidad, de 48 mm, y un portarrollos: cierras cada caja en la mitad de tiempo. Calcula al menos un rollo por cada 10-15 cajas.
  • Papel de embalar sin imprimir para envolver y rellenar huecos. El de periódico mancha.
  • Plástico de burbujas para lo frágil: copas, cuadros, pantallas y todo lo que tenga asas o esquinas.
  • Film estirable para cerrar cajones y puertas de muebles y proteger tapicerías.
  • Fundas para colchón y sofá, que evitan manchas y rozaduras en el transporte.
  • Rotulador permanente grueso y etiquetas de colores para marcar habitación de destino, contenido y «frágil».

Para la vajilla y la cristalería, que son las que más material piden, tienes el paso a paso en cómo embalar bien la vajilla y la cristalería.

Y después de la mudanza, no las tires todas

Las cajas de doble onda en buen estado aguantan varios usos. Pliega unas cuantas y guárdalas en plano: te servirán para la ropa de temporada, para la próxima reforma o para lo que acabe en el trastero. Si ese es tu caso, aquí tienes cómo organizar un trastero en 5 pasos. Las que no vayas a usar, al contenedor azul, plegadas y sin restos de cinta.

En resumen: calcula, elige bien el tamaño y no te quedes corto

Si te quedas con cinco ideas de todo el artículo, que sean estas:

  1. Lo pesado, en cajas pequeñas. Lo ligero y voluminoso, en grandes. Nunca más de unos 20 kg por caja.
  2. Cuenta por estancias: 8-10 cajas por dormitorio, 10-15 para la cocina, y un 10-15 % de margen.
  3. 40 % pequeñas, 40 % medianas, 20 % grandes.
  4. Las cajas gratis, para lo ligero. Para lo frágil y lo pesado, cajas nuevas de doble onda.
  5. El material completo: cinta, papel, burbujas, film y rotulador, antes de empezar a llenar.

Con el material bien calculado, la mudanza empieza con ventaja. Y si al final hay cajas que no caben en la casa nueva, no hace falta decidir con prisas qué hacer con ellas: un trastero del tamaño justo te da el tiempo que necesitas para colocarlo todo con calma.

¿Necesitas un trastero para tu mudanza?

Centros en Málaga, la Costa del Sol y Sevilla. Trasteros de 1 a 12 m², desde 1 mes y con el seguro incluido. Y cajas y material de embalaje en recepción.

Solicitar información gratis📞 695 667 153
  • Sin permanencia
  • Seguro incluido
  • Acceso 365 días